¿Cómo organizar la heladera?

No se si te habrás parado a pensar en esto, pero el hecho de que tengas tu heladera bien organizada, junto con una correcta higiene es lo que te va a garantizar una correcta conservación de los alimentos y alargar la vida de tu electrodoméstico.

Por todo esto organizar tu frigorífico te puede ayudar no sólo a cuidar tu salud y conservar correctamente los alimentos, si no que también te ayudará a ahorrar dinero.

¿Qué hábitos me ayudan a optimizar la conservación de los alimentos en mi refrigerador?

–  Una vez al mes es bueno que le des un repaso para mantenerlo siempre limpio, es fundamental para una correcta higiene de los alimentos 😉

–  Es importante que la helade conserve bien y mantenga la temperatura ideal, para ello no llenes demasiado la heladera y abre la puerta sólo cuando sea necesario y durante el menor tiempo posible.

–  Para guardar los alimentos debes utilizar recipientes herméticos ya indicados para ello. No uses latas de conserva para guardar los alimentos y nunca metas alimentos calientes en el refrigerador.

–  Coloca los alimentos evitando que toquen la pared del fondo y sepáralos bien unos de otros para que el aire circule correctamente.

–  Hay  alimentos  que son mucho más perecederos que otros. Para poder garantizar al máximo su conservación  es importante que sepas cómo colocarlos en la heladera.

  • Los más perecederos: Carnes y pescados. Deberás colocarlos en la zona más fría de la heladera (la que queda justo encima del cajón de las verduras). Procura guardar estos alimentos en recipientes herméticos para evitar que puedan gotear su jugo a otros alimentos y que se mezclen olores no deseados.
  • Lácteos y embutidos. Deben colocarse en la parte central del frigorífico porque no necesitan tanto frío. 
  • Sobras, pasteles, alimentos ya cocinados o precocinados, así como todos aquellos productos en los que en la etiqueta ponga “una vez abierto consérvese en frío” se colocarán también en los estantes del medio.
  • Frutas y verduras. Deben ir en los cajones, ya que, a diferencia de alimentos como la carne y pescado, las bajas temperaturas pueden deteriorarlas.
  • En las zonas habilitadas en la puerta se colocan los productos que no precisan temperaturas demasiado bajas, como los huevos, las bebidas, salsas ( mostaza, salsa de tomate,…), mantequilla, mermeladas, etc.

Mucha gente guarda todos los alimentos en el frigorífico con la creencia popular de que se contaminarán menos y durarán más. Es cierto que la heladera es un electrodoméstico cuya función es la conservación de los alimentos, pero no todos requieren de su utilización, de hecho en algunos casos incluso puede acelerar el proceso de deterioro de los alimentos.  Un ejemplo de esto es el tomate, que a temperaturas inferiores a 10ºC, deja de producir los compuestos que aumentan el sabor del alimento y su pulpa se vuelve insípida. Al contrario de lo que ocurre con la salsa de tomate, los tomates frescos, es mucho mejor mantenerlos a temperatura ambiente.

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